"Durante los años 1910, 1911 y 1912 son numerosos los combinados Betis-Sevilla que se oponen al Balompié, sin éxito alguno.
Es una época curiosa, simpática y pintoresca. Al jugador se le dice "el señor Tal".
Durante los descansos de los partidos, el público invade el terreno de juego para comentar las jugadas; en las buenas jugadas se arrojan al campo, como en las corridas de toros, gorras y sombreros; se cambian los árbitros, para poder jugar en uno de los equipos la segunda parte; los partidos terminan antes de la hora reglamentaria, cuando uno de los capitanes se da por vencido, y mil cosas más, que a estas alturas nos resultan francamente divertidas.
El Balompié, en esa época reune un equipo excelente, a base de José Fernández Zúñiga, W. Petroff, Juan Tornero Ortas, Samuel Greenmisth, Hermosa Gutiérrez, Ramos, Carlos García Lecomte, Cástor Montoto Vidal, Manuel Salgueiro, Picot, Wesolouski Zaldo, Antonio Puig Valero, Alberto Henke Montero de Espinosa, Enrique Añino Ilzarbe-Andueza, Del Castillo Ochoa, Cuesta Monereo y otros.
Son numerosos los partidos que juega, especialmente con equipos de las tripulaciones de los barcos ingleses que tocan en el puerto de Sevilla.
Principalmente los buques británicos "Córdova" y "Glemmore" alcanzaron una gran popularidad entre los aficionados de entonces. Hasta el punto de que algunos los partidos los jugaban entre sí los equipos de estos barcos ingleses. ¡¡Y era de ver las enormes cargas que se propinaban¡¡
El Balompié gana en esa época muchas copas y trofeos, entre ellos el campeonato de Sevilla de 1911, y el "Torneo Spencer"--de quién tomó nombre de guerra el jugador sevillista, Enrique Gómez Muñoz--en Jerez, con participación del Español Foot-ball Club de Cádiz.
En tanto, el Betis Foot-ball Club iba reforzando todos los años su equipo. Su rivalidad con el Balompié fué extremada.
Sin embargo, en la temporada 1913-1914, concretamente en la primavera de 1914, ambas sociedades acuerdan fusionarse. Y se forma el Betis Balompié, para quien Pedro Rodríguez de la Borbolla y Serrano, diputado a Cortes, ministro del Tribunal de Cuentas, primogénito del famoso ministro, consigue el título de Real.
Ya tenemos pues, al Real Betis Balompié tal como se conoce en la actualidad.
La Sociedad tiene en este momento su campo de las "tablas verdes" frente a la fábrica de los señores Luca de Tena.
Aquí pasan unos años. A este campo vienen los famosos jugadores Juan Artola Letamendía, Balbino Clemente García, José Canda, Luís Barzanallana y tantos otros.
Hasta aquí la influencia inglesa en la Sociedad se ha dejado sentir bastante.
Los colores del equipo-verde y blanco a rayas--los trae Manolo Ramos Asensio, copiados de un equipo de Londres.
Los partidos, en su mayoría, se han jugado frente a equipos de barcos ingleses. En sus filas han participado jugadores tan notables como Samuel Greenmisth, el extremo izquierdo más veloz que hemos visto en nuestra vida deportiva; el magnífico zaguero escocés Mr. James P. Bryce; el centro medio Mr. Jones, y otros...
Es una época curiosa, simpática y pintoresca. Al jugador se le dice "el señor Tal".
Durante los descansos de los partidos, el público invade el terreno de juego para comentar las jugadas; en las buenas jugadas se arrojan al campo, como en las corridas de toros, gorras y sombreros; se cambian los árbitros, para poder jugar en uno de los equipos la segunda parte; los partidos terminan antes de la hora reglamentaria, cuando uno de los capitanes se da por vencido, y mil cosas más, que a estas alturas nos resultan francamente divertidas.
El Balompié, en esa época reune un equipo excelente, a base de José Fernández Zúñiga, W. Petroff, Juan Tornero Ortas, Samuel Greenmisth, Hermosa Gutiérrez, Ramos, Carlos García Lecomte, Cástor Montoto Vidal, Manuel Salgueiro, Picot, Wesolouski Zaldo, Antonio Puig Valero, Alberto Henke Montero de Espinosa, Enrique Añino Ilzarbe-Andueza, Del Castillo Ochoa, Cuesta Monereo y otros.
Son numerosos los partidos que juega, especialmente con equipos de las tripulaciones de los barcos ingleses que tocan en el puerto de Sevilla.
Principalmente los buques británicos "Córdova" y "Glemmore" alcanzaron una gran popularidad entre los aficionados de entonces. Hasta el punto de que algunos los partidos los jugaban entre sí los equipos de estos barcos ingleses. ¡¡Y era de ver las enormes cargas que se propinaban¡¡
El Balompié gana en esa época muchas copas y trofeos, entre ellos el campeonato de Sevilla de 1911, y el "Torneo Spencer"--de quién tomó nombre de guerra el jugador sevillista, Enrique Gómez Muñoz--en Jerez, con participación del Español Foot-ball Club de Cádiz.
En tanto, el Betis Foot-ball Club iba reforzando todos los años su equipo. Su rivalidad con el Balompié fué extremada.
Sin embargo, en la temporada 1913-1914, concretamente en la primavera de 1914, ambas sociedades acuerdan fusionarse. Y se forma el Betis Balompié, para quien Pedro Rodríguez de la Borbolla y Serrano, diputado a Cortes, ministro del Tribunal de Cuentas, primogénito del famoso ministro, consigue el título de Real.
Ya tenemos pues, al Real Betis Balompié tal como se conoce en la actualidad.
La Sociedad tiene en este momento su campo de las "tablas verdes" frente a la fábrica de los señores Luca de Tena.
Aquí pasan unos años. A este campo vienen los famosos jugadores Juan Artola Letamendía, Balbino Clemente García, José Canda, Luís Barzanallana y tantos otros.
Hasta aquí la influencia inglesa en la Sociedad se ha dejado sentir bastante.
Los colores del equipo-verde y blanco a rayas--los trae Manolo Ramos Asensio, copiados de un equipo de Londres.
Los partidos, en su mayoría, se han jugado frente a equipos de barcos ingleses. En sus filas han participado jugadores tan notables como Samuel Greenmisth, el extremo izquierdo más veloz que hemos visto en nuestra vida deportiva; el magnífico zaguero escocés Mr. James P. Bryce; el centro medio Mr. Jones, y otros...










